El tercero y cuarto también son lugares élites. Por más que digan que sólo el primero es el que vale la pena, la calidad del futbol es lo que define a los equipos subcampeones y hoy se juegan Francia e Inglaterra los dos espacios de la jerarquía mundialista que aún faltan por definir.
Con una Francia que viene para reivindicarse de la astucia española, el encuentro se espera muy interesante ante una Inglaterra derrotada por los mismos jugadores argentinos que sus clubes contrataron para reforzar sus ligas, lo que puede ser considerado su propio talón de aquiles porque conocen bien el estilo de juego de sus compañeros contrincantes.
Tal vez se podría hablar de un “futbol espía” o una experiencia de “doble vía” que consiste en que todo aquel jugador que es contratado por equipos extranjeros de gran nivel, principalmente de Europa, terminan no sólo enriqueciendo, sino asimilando el esquema táctico desarrollado por las figuras emblemáticas de las escuadras contratantes.
Hay jugadores argentinos en la Liga Premier tanto de Francia, Inglaterra, España, Italia, Portugal, Brasil y hasta de Estados Unidos, así pues, uno se preguntaría cómo no sería posible ganarle a un combinado externo si los propios enemigos contratan los servicios de futbolistas que terminan conociendo las técnicas de sus propios compañeros de fila extranjera, jugando con ellos mismos.
En fin, el penúltimo juego del torneo mundialista también promete mucha emoción porque se trata de definir dos lugares en la escala mundial del futbol que, por supuesto, le concede mucho prestigio a su país y su estilo deportivo.
Sólo para que lo sepan: el ganador del tercer lugar del Mundial se llevará 23 millones de dólares, esto es que, probablemente ya están fuera del objetivo principal, que es conseguir la Copa, pero los beneficios económicos están a la orden.
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